Se limpian los chipirones y se reservan. Se limpia la sepia, se envasa
al vacío o en papel film y se mete a congelar (este proceso la
ablanda y la hace más fácil de cortar). Pasado un día
se corta congelada a lo ancho en la maquina del jamón al nº2,
se escalda en agua hirviendo durante 5 segundos y se escurre bien en
un colador. Se seca con un trapo limpio. Se sazona. Se pasa por harina
y se fríe en abundante aceite caliente. Se reserva. Para la crema
de arroz: Se dora el jamón, la cebolla en brunoise, el ajo y
el bacon en una cazuela. Se lava el arroz en abundante agua, se añade
el arroz a la cazuela donde hemos rehogado todo, se echa agua y se cuece
durante 17 minutos. Se escurre el arroz, quitando el jamón y
el bacon. Se tritura en la termomix con calor y a máxima potencia
hasta que quede una crema. Para el caramelo: Se trituran las tintas
con el agua y se añaden al jarabe hecho con el azúcar.
Se cuece hasta 154º C, que coja consistencia de caramelo y se extiende
en caliente entre 2 papeles sulfurizados, se estira ayudándonos
de un rodillo, hasta dejarlo muy fino. Para el tomate: Se lava el tomate
y se corta en la máquina del jamón al nº2. Se pone
a secar a 100ºC durante 2 horas. Después se fríe
unos segundos en abundante aceite no muy caliente. Se escurre sobre
papel absorbente. Se sazonan los chipirones y sus tentáculos,
se hacen dorar en una sartén a fuego super fuerte con una gota
de aceite para que se churrasquen un poco, como si fuera a la plancha.
Presentación: Se pone en el fondo del plato, en el centro, una
buena cucharada de la crema de arroz. Se rocía con un hilo de
aceite de Oliva virgen. Se esparcen unos "rizos" de la sepia
frita y se colocan los chipirones bien doraditos y sus "patas".
Se pone una rodaja o dos del tomate, sobre los chipirones y se remata
con una laminita fina de la tinta caramelizada. Se bordea todo con la
ayuda de una cuchara echando el aceite sabroso de saltear los chipirones.