|
En un bol grande echamos los huevos, batimos bien y le añadimos
sal y la calabaza picada en dados. Añadimos el queso fresco,
la nata liquida y mezclamos bien. Añadimos un poco de nuez
moscada y pimienta. Lo echamos todo en un molde alargado untado
con mantequilla y pan rallado, y metemos al horno al baño
María durante 45 minutos a 180 grados. Cuando este listo dejamos
enfriar y desmoldamos. Lo cortamos y servimos en frío acompañado
de una crema de calabacín caliente. La crema de calabacín
se pondrá en el fondo de una fuente con las rodajas encima.
Para la crema de calabacín: En una cacerola con agua hirviendo
ponemos el calabacín y la patata cortados en daditos, le añadimos
sal y un chorrito de aceite. Dejamos hervir durante 20 minutos
y cuando este lista la pasamos por la batidora y por el chino
para que quede muy fina.
|