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Este
edificio perteneció a don Pedro Ignacio Jordán de Urriés y
Palafox. Marqués de Ayerbe, y en él estuvo ubicada dicha posada
hasta 1963. La antigüedad de este edificio es considerablemente
mayor; contiene elementos arquitectónicos que permiten datarlo
en el siglo XV o, como mucho, a principio del XVI.
El
aspecto del Mesón de La Dolores, no es especialmente atractivo:
Una gran casa con portalón adintelado con vigas de madera;
una primera planta con dos balcones, y una segunda con balcón
corrido. El alero es sencillo. Entrando por el portalón, nos
encontramos con un gran patio empedrado, donde aparecen las
escaleras que conducen a los pisos superiores. A la derecha,
tras un monumental arco, hay un patio al aire libre y alli
se encuentra el brocal de piedra de un pozo circular.
En
la primera planta está la cocina, muy amplia; y el comedor,
con originales azulejos en las paredes y dependencias ajenas;
y un recibimiento desde el que se accede a habitaciones, pasillos
y escaleras. Por el fondo del patio, a la izquierda, se baja
por una rampa a las cuadras. Desde estas cuadras, se desciende
hasta la bodega, con bóveda de cañón apuntado, apoyada en
cuatro arcos fajones de ladrillo. El que una casa tenga una
bodega medieval no quiere decir, necesariamente, la casa sea
de la misma época.
Se
aprecian siete arcos apuntados de 1 metro de luz en el muro
principal que da la plaza. Se trata, sin lugar a dudas, de
la galería característica de los palacios aragoneses. Los
demás miradores de arquetes que hay en Calatayud (Maristas,
Pujadas, Erlueta, etc.) son de medio punto y datables en el
siglo XVI y XVII. El arco apuntado es anterior, del siglo
XV o, como mucho, de principios del XVI.
El
Mesón de La Dolores, puede ser -cuando se complete el estudio
que se está realizando se confirmará- el edificio civil noble
más antigüo de Calatayud que se conserva.
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